
El abogado de inmigración, Javier Montano Miranda, participó por invitación de la reconocida periodista Kathy Ferrer en el podcast Estilo Mamá, un espacio dedicado a abordar temas de interés para las familias hispanas en Estados Unidos.
Durante la conversación, ambos analizaron algunas de las principales preocupaciones que enfrentan actualmente los inmigrantes, quienes mantienen solicitudes de asilo pendientes y observan con incertidumbre los cambios en la política migratoria estadounidense.
¿Por qué es un error depender únicamente de una solicitud de asilo?
KF: Muchas personas llegan a Estados Unidos convencidas de que el asilo es la única alternativa para permanecer legalmente en el país. ¿Por qué considera que no debería ser la única estrategia migratoria?
JM: Porque la realidad es que el asilo no es una solución universal. Muchas personas creen que, por venir de Venezuela, Colombia, México o cualquier otro país automáticamente califican para recibir asilo, y eso no es cierto. El asilo es una protección individual que depende de circunstancias muy específicas.
La ley establece cinco causales principales: raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social particular. Si el temor o la persecución que experimenta una persona no encaja dentro de alguno de esos parámetros, el caso puede enfrentar serias dificultades. Por eso siempre recomiendo evaluar alternativas. Un asilo pendiente no debe impedir que una persona explore otras opciones migratorias que puedan brindarle una protección más sólida y estable.
KF: Usted ha sido muy crítico respecto a la forma en que algunas personas presentan solicitudes de asilo. ¿Qué errores observa con mayor frecuencia?
JMM: El principal problema es la desinformación. Muchas personas presentan solicitudes de asilo basadas en lo que escucharon en redes sociales, en recomendaciones de conocidos o en información incompleta.
Con frecuencia veo casos donde la persona fue víctima de delincuencia común en su país y piensa que eso automáticamente le da derecho a solicitar asilo. Ser víctima de robos, extorsiones o inseguridad generalizada puede ser una experiencia terrible, pero eso no necesariamente constituye una causal de asilo bajo la legislación estadounidense.
Otro error común es presentar solicitudes mal estructuradas, sin evidencia suficiente o con testimonios incompletos. Muchas veces las personas someten lo que llamamos un “asilo esqueleto”, es decir, una solicitud mínima que posteriormente resulta muy difícil fortalecer.
KF: Se escuchan casos de personas con asilo pendiente que están siendo detenidas. ¿Eso está ocurriendo?
JMM: Sí. Es importante aclarar que una persona con asilo pendiente no necesariamente está siendo deportada automáticamente. Lo que estamos viendo es que algunas personas están siendo detenidas mientras esperan que sus casos sean resueltos.
Aquí existe una diferencia muy importante entre estar en estatus legal y estar en estatus autorizado. Muchas personas tienen autorización para permanecer en Estados Unidos mientras su caso se procesa, pueden obtener permiso de trabajo y desarrollar su vida normalmente. Sin embargo, eso no siempre significa que mantienen un estatus migratorio legal. Esa diferencia técnica es la que está permitiendo que algunas personas sean colocadas en procesos de detención migratoria.
KF: ¿Qué sucede cuando un inmigrante es detenido por las autoridades migratorias?
JMM: Generalmente tiene la posibilidad de continuar peleando su caso, pero debe hacerlo mientras permanece detenido. Ese es precisamente uno de los aspectos más difíciles de la situación actual. Muchas personas enfrentan semanas de detención mientras esperan audiencias, revisiones de fianza o decisiones judiciales.
Además del impacto emocional, existe un impacto económico enorme. La familia pierde ingresos, debe asumir gastos legales y muchas veces intenta reunir dinero para solicitar una fianza migratoria. Las consecuencias para los hijos, los cónyuges y el núcleo familiar pueden ser devastadoras.
KF: ¿Cuánto puede costar sacar a una persona detenida mediante una fianza?
JMM: Depende del caso y de la jurisdicción, pero hemos visto fianzas que pueden oscilar entre cinco mil y veinte mil dólares o incluso más. Además, no todas las personas califican para una fianza. Hay situaciones donde la ley exige detención obligatoria o donde el juez considera que existen factores que justifican mantener a la persona bajo custodia.
Por eso es tan importante actuar antes de llegar a una situación de detención y revisar si existen otras vías migratorias disponibles.
KF: ¿Cuál sería su principal recomendación para las personas que actualmente tienen un asilo pendiente?
JMM: Lo primero es revisar el caso con un abogado de inmigración. Las leyes y las políticas cambian. Lo segundo es evaluar alternativas migratorias. Muchas personas tienen opciones que desconocen. Existen visas para personas con habilidades extraordinarias, beneficios para víctimas de ciertos delitos, procesos basados en vínculos familiares y otras categorías migratorias que podrían representar una mejor solución.
También hay casos de personas que ingresaron legalmente a Estados Unidos, posteriormente contrajeron matrimonio con ciudadanos estadounidenses y pueden explorar procesos de residencia permanente por esa vía. Cada situación es distinta y debe analizarse individualmente.
KF: Cuando una persona sí tiene bases legítimas para solicitar asilo, ¿cómo puede prepararse mejor?
JMM: Lo primero es organizar adecuadamente la historia del caso. Siempre recomiendo elaborar una cronología detallada de los acontecimientos importantes. Cada incidente debe responder preguntas básicas: qué ocurrió, cuándo ocurrió, dónde ocurrió y por qué ocurrió. También es fundamental reunir evidencia documental, testimonios y cualquier elemento que permita corroborar los hechos.
Y algo muy importante: siempre decir la verdad. Nunca se debe fabricar información ni exagerar circunstancias. La credibilidad es uno de los elementos más importantes en cualquier caso de asilo.
Un llamado a la planificación migratoria
Al concluir la entrevista, Javier Montano Miranda insistió en que la planificación migratoria se ha vuelto más importante que nunca. A su juicio, confiar exclusivamente en una solicitud de asilo pendiente puede representar un riesgo para muchas personas, especialmente en un entorno donde las políticas migratorias evolucionan constantemente.
“El mensaje principal es que no subestimen el tema migratorio. Informarse, buscar asesoría profesional y explorar todas las alternativas disponibles puede marcar una enorme diferencia para una familia. Muchas veces existe más de una opción, pero hay que conocerla a tiempo”, concluyó el abogado.
Conoce cómo esta realidad podría influir en tu proceso migratorio, escríbenos a nuestra línea de atención al solicitante de asilo:
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