Defensa de asilo y retiro de ciudadanía: temas clave del último LIVE de Javier Montano

En una transmisión EN VIVO, el abogado de inmigración, Javier Montano Miranda, abordó dos temas que hoy generan inquietud entre miles de inmigrantes en Estados Unidos: la preparación de casos de Asilo ante el nuevo nivel de escrutinio migratorio y el aumento de los procesos de desnaturalización o retiro de ciudadanía.

Durante la conversación por Instagram LIVE explicó cómo funciona el Programa de Defensa de Asilo de la firma Montano Miranda y respondió preguntas sobre las nuevas medidas que buscan revisar ciudadanías otorgadas en años anteriores.

Programa de Defensa de Asilo de MM

—¿De qué se trata el Programa de Defensa de Asilo de MM?

JM: Se trata de un estudio profundo de los casos que se están presentando bajo este beneficio migratorio. Cuando una persona aplica al asilo, muchas veces esos procesos se sometieron sin revisión de un abogado. Por mucho tiempo se sometían aplicaciones de asilo “esqueleto”, sin suplementos, sin apoyo, sin argumentos legales. Antes eso se aceptaba y la persona podía quedarse mucho tiempo esperando. Ahora el escrutinio y el rigor del Departamento de Inmigración es mucho mayor y se requiere preparación legal profesional. 

—¿Por qué ahora hay más preocupación entre quienes tienen un asilo pendiente?

JM: Porque ya están llamando a entrevistas a aplicantes que sometieron sus casos en 2015, 2016, 2017 y también de personas que aplicaron recientemente. Además, la situación del país donde la persona salió ha cambiado. En Venezuela, por ejemplo, no pasa lo mismo 2026 que en 2015. Entonces hay que revisar si el caso todavía cumple con los elementos fundamentales del asilo.

—¿Qué revisan ustedes en esos casos?

JM: Primero vemos si el caso realmente cumple con los requisitos de asilo. Segundo, revisamos si se está enviando toda la información necesaria para apoyar el caso. Muchas veces la persona pudo haber apoyado su caso con testimonios de amigos, vecinos, reportes policiales, fotografías o artículos de prensa y eso nunca se presentó. Siempre digo esto en mis entrevistas: la carga de la prueba está en el aplicante.

—¿Por qué es tan importante prepararse para la entrevista de asilo?

JM: Porque muchas personas llegan a la entrevista sin haber practicado su narrativa o testimonio. Imagínate hablar de algo que ocurrió hace diez años y que un oficial te cuestione de manera muy incisiva. Debes estar preparado y acompañado. Hay oficiales de asilo muy profesionales, pero también hay otros que no conocen bien la ley o no siguen correctamente los protocolos. Por eso recomendamos no ir solos a la entrevista, es determinante ir con un abogado de inmigración.

—¿Las declaraciones políticas recientes sobre Venezuela están influyendo en los casos?

JM: Definitivamente hay que prepararse para ese tipo de preguntas. Hoy en día, algunos oficiales preguntan que si la situación en Venezuela cambió, que si ahora está mejor, que si ya es seguro volver. El solicitante tiene que estar preparado para explicar la diferencia entre lo que se dice políticamente y la realidad que sigue viviendo el país. Hay oficiales que dicen en la entrevista que efectivamente ya es seguro regresar porque ya no está Maduro y eso no es cierto y hay que argumentar y demostrar.

—¿Toda persona que viene de un país con crisis califica para asilo?

JM: No, el estándar no es que el país sea invivible. El estándar es persecución por raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social protegido. Muchas veces una persona dice “vivía en un barrio peligroso” o “me asaltaron”, pero eso no califica como argumento de asilo. Hay casos donde nosotros mismos le decimos a la persona que no tiene un caso sólido y que no vale la pena continuar solamente para gastar dinero.

Retiro de ciudadanía y desnaturalización

—¿Qué está pasando con los procesos de retiro de ciudadanía?

JM: Salió una noticia muy fuerte diciendo que el gobierno quiere aumentar significativamente los casos de desnaturalización. Entre 2017 y 2025 se intentó desnaturalizar aproximadamente a 130 personas en total. Ahora quieren procesar hasta 200 casos al mes. El cambio es enorme.

—¿Qué tan fácil es quitar una ciudadanía estadounidense?

JM: No es fácil. El proceso comienza cuando el Departamento de Inmigración detecta algo y lo refiere a un fiscal federal. Después tiene que intervenir una Corte Federal y un juez federal. No es una decisión administrativa simple. La carga de la prueba para el gobierno es bastante alta.

—¿Qué tipo de situaciones podrían provocar un proceso de desnaturalización?

JM: Generalmente son omisiones o mentiras materiales. Por ejemplo, no mencionar un arresto, ocultar un matrimonio o un divorcio, o dar información falsa que pudo haber cambiado la decisión migratoria original. Tiene que tratarse de algo importante y relevante para el caso.

—¿Puede quitarse la ciudadanía por cometer un delito después de naturalizarse?

JM: Normalmente no. El enfoque suele estar en problemas previos a la naturalización. Es decir, situaciones que ocurrieron antes de hacerse ciudadano y que no fueron correctamente reveladas durante el proceso migratorio.

—¿Qué otros temas podrían convertirse en prioridad para el gobierno?

JM: Creo que van a enfocarse mucho en asociaciones con organizaciones consideradas enemigas de Estados Unidos, temas relacionados con narcotráfico, tráfico humano o posibles vínculos con organizaciones criminales. El memorándum que emitieron deja un espacio bastante amplio para interpretar esos casos.

—¿Qué deberían hacer las personas que tienen dudas sobre su historial migratorio?

JM: Pedir sus expedientes. Es lo más importante. Si una persona cree que pudo haber omitido algo o tiene dudas sobre información presentada en solicitudes anteriores, debe revisar su récord migratorio. Las acusaciones del gobierno generalmente dan muy poco tiempo para responder y hay que actuar rápido y de manera organizada.

Share
en_USEN